Cómo crear objetivos efectivos

Cómo crear objetivos efectivos

En el artículo de hoy quiero presentarte cómo crear objetivos efectivos. Por objetivos efectivos me refiero a que sean fundamentales para el éxito de un plan de acción.

Si tus objetivos no son efectivos, tu plan de acción no funcionará. Por eso te presentaré la metodología SMART como una de las más populares para el éxito de estrategias de negocios e incluso de metas personales.

Un objetivo debe ser específico (specific)

Cuando estés creando tus objetivos, asegúrate de que estos sean lo más específicos posibles. Es muy complicado trabajar sobre una base difusa, abstracta, borrosa.

Un objetivo específico es crucial para todos los planes de acción que se desprendan de él. Ahora, ¿cómo identificar cuando un objetivo es lo suficientemente específico? No es en absoluto difícil. Solo advierte si las siguientes preguntas son contestadas con facilidad:

  • ¿Qué estás tratando de lograr?
  • ¿Cuál es la razón del objetivo?
  • ¿Cuándo quieres concretar este objetivo?

Estas preguntas suponen el esqueleto del objetivo. Si tu objetivo es tan específico como para tener claras todas estas cuestiones, entonces has empezado bastante bien.

Todo lo que se busca con este enfoque es garantizar que el objetivo trazado no termine difuminándose en la práctica.

Cada día supone enfrentarnos a un sinfín de escenarios y situaciones que ponen en riesgo nuestro enfoque. Sin embargo, el impacto de estas circunstancias es mínimo cuando nuestro propósito es lo suficientemente específico.

Un objetivo debe ser medible (mensurable)

Lo que necesitas saber acerca de tu desempeño y avance se encuentra en la propia estructura conceptual del objetivo.

Del mismo modo que un atleta de alto rendimiento desarrolla un esquema para medir qué tanto ha mejorado en relación a su último entrenamiento, lo mismo ocurre en el ámbito de los objetivos.

De manera que, si quieres garantizar el éxito al momento cumplir un plan de acción, procura siempre que el desarrollo de tus objetivos sea medible.

¿Puedes medir qué tanto has avanzado en relación a tu objetivo?

Lo que nos propone el enfoque SMART es que los objetivos deben ser perfectamente medibles.

De esta manera no solo garantizas una reacción rápida en el caso de que te desvíes o falles en determinado punto, también te permite recompensarte a ti mismo una vez que hayas cruzado alguna línea de resistencia.

Me gusta plantear esta necesidad desde el punto de vista de los atletas porque son el ejemplo más claro de cómo un objetivo medible es garantía total de mejor rendimiento.

La idea de este atributo es prestar todo el apoyo posible, en términos preventivos, en el caso de que el enfoque se vea amenazado o roto durante la práctica.

Nos ofrece la posibilidad de pensar y activar planes de contingencia en caso de que la planificación principal se vea afectada por diversas razones. De esta manera, al aplicar los correctivos pertinentes, retomaremos la senda de la victoria.

La relevancia de esta característica es que funciona en dos sentidos vitales:

  • Te ayuda a mantener siempre el enfoque
  • Te ayuda a diagnosticar alguna novedad en los indicadores de gestión

Un objetivo debe ser alcanzable (achievable)

Las expectativas pueden convertirse en verdaderos lastres, en un peso sobre nuestros hombros. Imagina por un momento que tienes que subir una cuesta con grilletes de 10 kilogramos atados a tus tobillos.

Difícilmente alcanzarás la cima, y si lo logras, llegarás tan magullado y adolorido que no lo disfrutarás a consciencia plena.

El manejo adecuado de las expectativas juega un papel fundamental en todos los sentidos. Estas, cuando carecen de todo fundamento, son enemigos incansables con la fuerza para destruir cualquier mínimo avance que logremos.

El enfoque SMART nos plantea que cada objetivo debe ser alcanzable (achievable), para, de esta manera, no centremos nuestras energías en arar el mar, sino en edificar sobre un suelo firme que soporte el peso de nuestros sueños.

¿Por qué es importante que tus objetivos sean alcanzables?

Veo con preocupación que las personas que se acercan a mí para hacerme preguntas relacionadas a la creación de planes y estrategias de trabajo para sus negocios no toman en serio el significado de las expectativas.

Aunque parezca una obviedad, tanto empresas como personas cometen un error conceptual en lo concerniente a la estructuración de objetivos.

Los objetivos deben ser alcanzables porque, en caso contrario, es demasiado alto el riesgo de que la motivación se vea afectada en el camino.

Debemos evitar a toda costa que nuestra motivación se vea mermada o destruida, bien sea por elementos externos o internos.

Un objetivo debe ser relevante (relevant)

A esta altura ya somos conscientes de que nuestros objetivos deben ser específicos, medibles y alcanzables.

Tienes que plantearte todo acerca de tus objetivos: ¿Son estos lo suficientemente realistas, relevantes, de acuerdo a lo que anhelas para ti?

En la medida en que perseguimos metas realistas, los desafíos que enfrentemos en el ínterin serán abordados desde una perspectiva de éxito.

En otras palabras: sabemos que nuestra meta está al alcance, de manera que no nos permitiremos claudicar cuando las circunstancias se pongan medianamente complicadas.

Esta es la importancia de un objetivo realista. A diferencia de las metas irreales, que tienen a desmotivarnos con golpes de realidad.

No te plantees objetivos como “En dos meses quiero ser el dueño de Nueva York”. La ambición es bien recibida siempre y cuando no sea un arma de doble filo que amenace con suprimir tus propias expectativas.

Debe tener un límite de tiempo (Time-bound)

No existe mejor manera de mantener una motivación alta que fijar un límite de tiempo. Esto quiere decir dejar por sentado que la consecución de este objetivo que te has trazado debe darse en un lapso de tiempo bien concreto.

¿Por qué es tan importante poner un límite de tiempo?

Porque esto implica que trabajarás más arduamente para cumplir con el período establecido. Es una pequeña táctica que tiene su razón de ser en la programación neurolingüística y que ha sido profundamente referida por distintos especialistas del crecimiento personal.

No caigas en el error de creer que el establecimiento de objetivos es una labor excesivamente complicada.

Solo necesitas tener un criterio bien definido de lo que quieres alcanzar, expresarlo en una planificación y tomar acciones para llegar a esa meta.

Millones de personas cada día alcanzan sus sueños con método y mentalidad de éxito. En este sentido, los límites de tiempo son importantísimos.

Para garantizar el enfoque, cada objetivo deberá estar apegado cierta rigurosidad temporal. Imagina que tienes un objetivo bien definido, específico y realista, pero no crees necesario establecer “límites de tiempo”.

Caer en este juego es muy arriesgado porque, más temprano que tarde, terminarás cediendo a los elementos distractores del día a día por la excusa de que no hay apuro.

Conclusión

Ahora que conoces las bases para crear objetivos efectivos, te invito a poner en práctica los consejos que te he brindado durante todo el artículo.

Si quieres conocer más sobre cómo hacer un plan de acción, haz clic aquí.